Este tiempo de desorden, es el cúmulo de acciones producidas por el Ser humano desconectados de la Madre Tierra, de Gaia. Es inminente la nueva Tierra, una nueva humanidad para volver a restablecer el equilibrio en todo. No podemos seguir explotando a nuestro planeta para sostener una economía mundial donde unos tienen que perder para que otros puedan crecer. Este desorden repercute en todo ser humano a corto, medio o largo plazo.

La nueva Tierra, una nueva humanidad

 

Cuando sentimos el alma de la tierra dentro de nosotros, tenemos el acceso a toda la sabiduría que existe en todo. Más ésta desconexión nos separa, dando solo el permiso a unos pocos de poder explotar la riqueza de nuestro planeta sin conciencia de unidad.

La nueva humanidad responderá a hacerse responsable de su sabiduría interior, de sus cualidades innatas, del ser más que el hacer y evolucionará sabiendo que todos estamos conectados hagamos lo que hagamos, estemos donde estemos.

Las personas que no escuchan su voz interior, su corazón, serán atendidos como borregos por otros, para que sean guiados y manipulados. Las viejas formas del sistema educativo ha creado seres humanos no pensantes, solo personas en potencia para poder seguir manteniendo los sistemas creados por otros seres humanos, seguidores de dogmas, religiones, ideas o sistemas políticos y sociales. Estos grupos son liderados por personas con afán de poseer, de reconocimiento y de poder sobre los demás.

 

¿Qué nos espera en la nueva Tierra, una nueva humanidad?

 

La libertad. Todos queremos ser libres, pero para dar este paso primero tenemos que soltar las cuerdas que nos atan a falsas seguridades y estabilidades. La incertidumbre en el ser humano nos genera tanto miedo, que no logramos ver las inmensas posibilidades que se abren a nuestro alrededor. Este miedo es debido a nuestra desconexión con nuestros potenciales, la falta de reconocimiento de quienes somos en verdad y la escasez de Amor hacia nosotros mismos.

La Nueva tierra, la nueva humanidad es algo que no se puede evitar. Ya somos y ya estamos en la órbita del cambio y no hay marcha atrás. No hay un repliegue, no hay una negación al cambio. Lo equilibrado es la aceptación del cambio que está por llegar.

Los cambios que esperáis no vendrán de fuera, vienen de nuestro interior. Cambia nuestro paradigma emocional, una visión más evolucionada de quienes somos, asumir el liderazgo en nuestras vidas y no dejar que otros elijan por nosotros.

Se avecina una nueva era tecnológica más en orden con nuestra planeta, sostenible y accesible para todos. Ya están esos cambios latentes, solo que todavía ciertos órdenes mundiales deben caer para que lo nuevo pueda implantarse.

La nueva tierra, una nueva humanidad ya estaba escrito que fuera en estos tiempos. En el campo akáshico está la información de los tiempos pasados del esplendor de todas las razas que habitaron en nuestro planeta además de la humana.

La confederación galáctica nos muestran los acuerdos de la gran alianza de todas las civilizaciones. Una alianza donde se contempla la unificación de todos los reinos, dimensiones y razas. Todos al servicio del equilibrio, la armonía y restablecer el orden primario en nuestro planeta, conectando al ser humano con su divinidad.

La luz diamantina es la energía primogénita del Universo y del dentro de Gaia. Esta energía todo ser humano la tiene integrada en su ser, el ADN lo contempla.

Recordemos que ya sabemos, que ya somos y que toda la información está en nosotros.

Canalización de nuestros hermanos de luz desde los Registros akáshicos

 

“Amados, hoy ocupáis vuestro lugar. No es otro que ser conscientes de las veces que os habéis dejado llevar por el ego, por la creación de un ser irreal sometido a la implantación de programas, improntas y creencias que os han limitado en vuestro crecimiento y os han hecho creer que todos estabais separados.

La nueva Tierra resurge en si en los corazones humanos. Ya fuisteis unión, equilibrio, hermandad, igualdad, equidad,… ya en tiempos antiguos el Ser humano que habitó la Tierra supo crear unas civilizaciones reconociendo la conexión primordial con la Divinidad.

En vuestra memoria celular de nuevo resurge Lemuria, Atlántida y los recuerdos experimentados por vuestra alma de un paraíso en la Tierra.

El caos que habitáis en necesario para destruir lo que ya no os acompañará en esta nueva etapa.

Esta transición será sostenida y cuidada.

Nada os detendrá. Las vueltas al Sol han sido las acordadas. El brillo estelar entra en vuestra atmósfera para deshojar lo que falta por caer. Ya está el proceso activado y en marcha.

Cada día sed más conscientes de la luz diamantina que emanáis. La calidez de vuestras acciones, sin disputas, sin sobresaltos, estad atentos a lo que dictan vuestros corazones.

La hermanad blanca está a vuestro servicio.

La reconciliación de todas las partes de quienes sois, unificando todas las etapas de vuestra existencia en esta vida para encontrar el ansiado equilibrio en vuestro entorno, desde dentro hacia fuera. Todos los procesos evolutivos experimentados en vuestra vida han sido necesarios para llegar a este momento para comenzar a crear la nueva tierra, una nueva humanidad.

Bienvenidos al portal de luz, ya no hay marcha atrás, ya no hay retroceso… el Ser humano se despoja de lo que ya no le sirve y comienza a crear su nueva realidad.

Bienaventurados aquellos que quieran oír porque oirán, bienaventurados aquellos que quieran ver porque verán.

Mensaje la Gran hermandad blanca y de los hermanos Lemurianos de la ciudad de Telos.»

 

Artículo «La nueva Tierra, una nueva humanidad» escrito por: Anabel González Delgado.

 

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