Ahora que todos estamos pasando por un mismo proceso de aislamiento, es momento de reflexionar sobre lo que estábamos haciendo y lo que no hacíamos como seres individuales, qué nos faltaba como humanidad y los cambios que queremos para nuestras vidas. El cambio que estábamos esperando ya está aquí, se nos brinda la oportunidad de rehacer, reajustar y resetear.

Siento la necesidad de compartir y decir al mundo que éste es el cambio que estábamos esperando. Llegó la gran oportunidad, esta pandemia marcará un antes y un después. Pues ya somos millones de personas las que no queremos volver a lo de antes, a las viejas formas y sistemas fuera de la igualdad, tolerancia, sostenibilidad… La humanidad está despertando y quiere crear lo nuevo.

El cambio que estábamos esperando.

Nuestro amado planeta Tierra estaba gritando la necesidad de un cambio, así también los Seres humanos. Los anhelos de nuestro ser interior están más latentes que nunca. Ahora que todos hemos parado, ahora que nos han aislado, es la oportunidad para reflexionar sobre lo que realmente queremos para nuestras vidas y empezar a realizar los cambios internos para que esos cambios se manifiesten fuera.

No nos vale responsabilizar a los gobiernos y a los que nos representan, de nuestra felicidad y libertad. No podemos exigir que cambien cuando nosotros tenemos miedo al cambio, cuando no somos capaces de salir de nuestra zona de confort y arriesgar para instaurar un mundo igualitario, libre y sostenible.

¿Desde qué lugar juzgamos, criticamos y valoramos, cuando no somos capaces de ser indulgentes ni ceder parte de nuestra comodidad para un bien común y por lo tanto para uno mismo como individuo?

Queremos: un mundo sostenible, pero que no nos quiten nuestro confort. Una ciudad sin contaminación pero que no nos prohíban ir en coches que contaminen. La naturaleza radiante pero que no nos limiten el acceso a lugares protegidos. Una actividad industrial que no contamine y de energías renovables, pero que no tengamos que esforzarnos para adaptarnos a lo nuevo para mantener nuestros trabajos.

Es momento de concienciarnos de que éste proceso nos invita a apostar por lo que siempre hemos deseado, es el cambio que estábamos esperando. Sé el cambio que quieres para ti y para la humanidad desde tu casa, en tu familia, en tu entorno, para que el cambio también sea fuera. Es la ocasión perfecta de crear una nueva sociedad y realidad desde el Amor y la compasión.

Todos juntos podemos hacer el cambiar.

En mi anterior artículo hablaba del poder de la unidad y el amor, pues no estamos separados. Lo que afecta a un lugar del planeta repercute en todo el sistema. Esta oportunidad que se nos presenta para hacer el  cambio no se puede aprovechar pensando en individual, sin entender la repercusión que tiene nuestros actos para nuestro entorno y toda la humanidad.

No hay fronteras ni banderas para un objetivo común, se debería activar la solidaridad y la cooperación. Así como ésta pandemia no ha entendido de razas, estatus, religiones… así nuestro ser interno tampoco hace distinciones cuando todos habitamos el mismo planeta que nos sustenta y nos nutre.

Existe en nuestra memoria celular el miedo a la escasez, a la perdida y a la muerte. Estos miedos están en nuestro inconsciente y en el colectivo. Muchas organizaciones con poder saben de estos miedos y los utilizan para manipular a favor de su propio beneficio. Todo está cayendo, el Ser humano está despertando y sabe que los viejos sistemas de poder, de economía, de sociedad, de industria han de hacer su transición para un bien común y para que el Ser humano pueda sobrevivir.

Hemos desgastado demasiado nuestro planeta. Quizá deberíamos tomarnos esta pandemia como un aviso importante, deberíamos aprovecharlo y aprender de esta situación para que no se vuelva a repetir.

No podemos salir del sistema, porque nosotros somos el sistema. Aunque estemos aislados formamos parte del sistema. No importa que estés en la montaña en tu templo zen o en un piso en la ciudad, todos formamos parte de la humanidad, todos estamos unidos.

Emite desde tu corazón la energía que quieres para ti, tu entorno, tu familia, para tu planeta Tierra. Pon intención en aquello que quieras crear desde la luz para tu beneficio y por consiguiente para la humanidad. Seamos conscientes que todos debemos poner nuestro granito de arena para que el cambio sea desde la armonía y la paz.

La espiritualidad para aceptar el cambio.

Cuando hablamos de espiritualidad no hablamos de religión ni dogmas a seguir, sino de reconocer nuestro ser espiritual fuera de las creencias, pensamientos, ideas e improntas asociadas a nuestra personalidad o ego. Nos es misticismo, es una realidad el que somos seres espirituales con conciencia. La espiritualidad se está despertando más que nunca para encarnar la fuente de energía verdadera que nos hará más fuertes y libres, para así poder  afrontar los cambios con armonía y sin miedo. Esta energía se llama Amor.

¿Qué debes perdonar, sanar, soltar, liberar… para que esta energía universal que llamamos Amor se manifieste en tu vida? Resetea tu mente, tu corazón, quédate limpia, limpio… aprovecha esta oportunidad. Desactiva los miedos que no contribuyen a tu bienestar y desata tu lado auténtico.

El momento presente nos ayuda a tomar conciencia de quienes somos, pues nuestra mente siempre se encuentra en el pasado o en el futuro, y desde ahí no podemos construir lo nuevo ni cambiar. La energía del Amor se encuentra aquí y ahora. No tienes que buscar en tu mente, ni fuera, ni en una pareja… se encuentra en ti. Elevar la vibración desde el Amor y la compasión nos ayuda a contrarrestar las energías del miedo que pueden aflorar desde nuestro Ser humano.

Desde los registros akáshicos os comparto esta canalización, que como siempre, nos da guía y orientación para nuestro momento presente y así seguir nuestro camino de vida.

¡¡Amados!!

En muchas ocasiones os hemos transmitido la necesidad del cambio, bien… pues está aquí, este es el cambio. Los caminos os dirigen al encuentro en profundidad de quienes sois. El tiempo presente os da la oportunidad de calificar este no hacer para entender que ya no hay ninguna actividad que pueda tapar la necesidad de tu alma de sanar, entender, descansar, afrontar, desapegarse…

A cada Ser humano se le brinda la oportunidad de reflexionar, de crear un espacio interno consigo mismo, solo o en familia, para escuchar el corazón y atender esos asuntos a los que no prestabas atención.

Aprovechad la energía, el tiempo que os brinda este estado en la vida. Pues los cambios serán para todos y el corazón ha de estar en calma, limpio y en paz.

¡¡Que la fuente de luz de inspiración se abra en ti para percibir la sabiduría y la creación!! No estáis separados. El cambio es para todos, para toda la Humanidad. No podréis salir del sistema, pues vosotros sois el sistema. Aunad las oraciones en meditaciones para que la resonancia magnética de la Tierra se eleve para ayudar a radicar las energías de baja vibración.

Nada será como antes, la luz subyace sobre la sombras. El cambio que esperabas ya está aquí. Tú eres el cambio, sé lo que quieres en tu vida, sé la fuente de alegría, de vida, de luz interior.

Las tormentas pasarán, más la Tierra cambiará.

Los hermanos Arcturianos.

 

Artículo «El cambio que estábamos esperando» escrito por: Anabel González Delgado.

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